De Alfonso López Michelsen, su abuela y el vallenato
Columnas > Pasando revista al vallenatoPor Jaime Medina
viernes 13 de julio de 2007 0:01 COT
Se escribió una interesante crónica en El Tiempo sobre López, un cachaco que sembró el vallenato en Bogotá y le dio categoría al folclor, donde Liliana Martínez Polo da cuenta de “María Concepción (sic) Pumarejo”, nacida en Valledupar y abuela del expresidente fallecido, de Alfonso López Michelsen como primer gobernador del Cesar, de su amistad con Rafael Escalona y Consuelo Araújo Noguera y la creación del Festival de la Leyenda Vallenata.
Y revisando El Heraldo de Barranquilla aparece con mayor claridad esa relación de Alfonso López Michelsen con la Costa en el texto de R. Sarmiento Coley titulado La parentela costeña de López. Ahí se presenta un testimonio de toda la historia de Rosario Pumarejo Cotes, esposa de Pedro López, abuelos del finado ex presidente.
Reblujando en mis aposentos encuentro en la Revista del Festival de la Leyenda Vallenata de la versión no. 29, año 1996, página 68, un artículo titulado Buscando el rostro de mi abuela, escrito por el mismo López en el que narra hechos y situaciones que lo ataron al departamento del Cesar y del cual les comparto una parte:
“No conocí a mi abuela. Las nuevas generaciones han oido hablar del Hospital Rosario Pumarejo de López, lo que ignoran es que murió a los 26 años y que sus propios hijos no conservaban el recuerdo de aquella adolescente, porque el nombre no es otro que una oriunda de Valledupar.
La primera vez que vino Alfonso López Pumarejo al Cesar, que entonces formaba parte del departamento del Magdalena, lo llevaron a visitar en la casa que es hoy de los Castro, en la plaza de Valledupar, el salón en donde había nacido su madre; era la primera vez que visitaba a Valledupar y experimentó la inexplicable emoción de un niño huérfano prematuramente, de encontrar gente que había conocido a su madre, que él mismo no recordaba. Desde entonces, perdónenme la confesión, yo busco en los rostros de todas las mujeres vallenatas jóvenes y hermosas cuál hubiera podido ser mi abuela”.
Y ya para terminar, no puedo dejar de recordar y referirme a Alfonso López Michelsen como presentador del libro Rafael Escalona, el hombre y el mito, escrito por Consuelo Araújo Noguera y a una canción de Escalona titulada La misión de Rafael, la cual narra la historia de cuando fue nombrado cónsul en Panamá en la presidencia de López.
Escuchen la canción grabada en los años 70 e interpretada por el venezolano Nelson Henríquez.
A la memoria de ALFONSO LÓPEZ MICHELSEN y su contribución al folclor vallenato.
Paz en su tumba.
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viernes 13 de julio de 2007, 15:48 COT
Innegable su amor por esa linda tierra Vallenata. Hay que reconocérselo y muy merecido el homenaje que los niños le dieron al lado de su tumba con dos canciones que él adoraba. Me conmovió ver la escena en tv cuando bajaban su féretro cubierto por una manta roja y arrojándole rosas rojas y flores blancas mientras los niños le cantaban al ritmo vallenato.
Y ahora que no se diga que lully es liberal. Jamás seguí sus ideas de “trapo rojo”, dejo constancia.
Muy buena canción querido Jaime, ¡Un abrazo equinoXial para ti!
viernes 13 de julio de 2007, 18:52 COT
¡Un saludo, Jaime!
Tu, como siempre, poniéndonos a pensar…en vallenato. Muy buen recuerdo el de este que traes como homenaje postumo a un cachaco con algo de costeño, como de cierto modo soy yo mismo. Solo te pregunto ¿es un paseo o un porro o qué?
Aquí simplemente le llamamos chucuchucu.
Abrazo. SC
viernes 13 de julio de 2007, 21:33 COT
LULLY: EL AMOR AMOR, esa melodía que sirve para fabricar versos vallenatos fue la que interpretaro Los niños del vallenato. La palabra es esa CONMOVEDOR. Un abrazo equinoxial.
SENTIDO COMUN: Alguna vez se dijo de mí que yo era un paisa con corazon costeño y son bien interesantes esas mezclas.
Acerca de la canción LA MISION DE RAFAEL, es un paseo vallenato, puesto que de Escalona no se conocen PORROS.
Lo de chucuchucu es una denominación para nombrar lo que es la música TROPICAL, de la cual se ha escrito un libro titulado CRONICAS DE LA MUSICA TROPICAL : QUE VIVA EL CHUCUCHUCU de la autoría de Rafael España. Editorial Linotipia Bolívar, Bogotá, 1995.
Un saludo desde LA PERLA DEL OTUN.
sábado 14 de julio de 2007, 12:03 COT
Nelson Henríquez constituye todo un capítulo aparte de la tradición musical común con Venezuela y es un caso bien especial del sonido de algunos vallenatos con otra orquestación. A mí me encanta y me contagia frescura. El blog citado me recordó más de un recorrido por carreteras colombianas, cuando esa banda sonora cuadraba muy bien a ciertos paisajes; amén del tiempo distante de mis memorias más remotas.
sábado 14 de julio de 2007, 23:35 COT
De acuerdo con Lully y con Víctor Buitrago: muy buena canción.
Fabio Lozano Simonelli* es quien le entrega la tarjeta a Escalona, luego de su designación. Un buen embajador para un país como Panamá, pero no muy estructurado para el momento que se vivía con Torrijos. El gobierno de López Michelsen se carcterizó por la ‘chambonada’ permanente. Alguien como él, a quien se creía muy bien preparado, mostró que no tenía ni idea de qué quería, ni cómo hacerlo, por supuesto. Al igual que Turbay Ayala, López trató de suplir sus falencias rodeándose de gente muy buena, al contrario de lo que sucede hoy con Uribe, quien se considerá él el bueno. De ahí la talla small-XXX de su gabinete.
Pero bueno, no es el momento para tirarle piedras en los ojos al Pollo (ni rajar de Uribe). Como dicen, no hay muerto malo ni novia fea…y eso está bien.
* Lozano Simonelli, hermano de Alberto, concejal de Bogotá y diplomático de mucho prestigio, hijos ambos de Fabio Lozano y Lozano, quien era embajador en Perú durante la guerra con ese país en 1933, y nieto de Fabio Lozano Torrijos, canciller colombiano autor del tratado Lozano-Salomón, que dirimiera con antelación el diferendo entre ambas naciones.
sábado 14 de julio de 2007, 23:35 COT
Jaime, como es de hermosa la historia del vallenato. Y gracias por complacerme con un comentario suyo sobre Alfonso López y el vallenato.
domingo 15 de julio de 2007, 23:40 COT
Jaime: Recordé que en La custodia de Badillo se menciona un Alfonso López. Supongo que es El Pollo, ¿o no? (Podrías incluirla en esta entrada si así es?) Gracias.
Fe de erratas: Confundí el cargo de Escalona en Panamá, al opinar que no era una persona estructurada para ocupar nuestra embajada allí. Parece que de eso era conciente López y por ello lo nobró fue Cónsul en Ciudad de Panamá, supongo.
lunes 16 de julio de 2007, 12:10 COT
Sentido Común: Además de esa canción que es de las más clásicas y en donde existe todo un tratado de DERECHO PROBATORIO, según el texto del abogado ESTEBAN BENDECK OLIVELLA publicado en una de las revistas del Festival, hay otra más antológica titulada COMPAE CHIPUCO de José María Chema Gómez. Las buscaré para incluirlas en la entrada.
Gracias por la FÉ DE ERRATAS.
CARLOS SANABRIA: Esto de escribir sobre vallenato es como un vicio y parte de la disciplina.
VICTOR BUITRAGO: Un amigo profesor me dijo que muchas canciones vallenatas llegaron aquí al interior y se escucharon primero con las orquestas de la talla de LOS HISPANOS, GRADUADOS, COMBO DE LAS ESTRELLAS y de VENEZUELA con LOS MELÓDICOS, LA PLAYA, SUPERCOMBO LOS TROPICALES, NELSON HENRIQUEZ, PASTOR LÓPEZ y muchos más.