¿Cuántas personas están conectadas en este momento? Nadie lo sabe. Pero son muchas, tantas como para poblar un país. Hablan, intercambian datos, se enamoran, delinquen, aprenden, consultan, se informan, escuchan música… un nuevo mundo, sin duda.
Hoy es el día mundial de Internet, la tecnología que llegó a cambiarnos la vida. Si alguien viniera del pasado, le costaría trabajo entender que los tomates de una vereda colombiana se puedan negociar en los Estados Unidos, sin intermediarios, apenas con un computador como herramienta.
¿Los telegramas? ¿Se acuerdan de los telegramas? Pregúntenle a un adolescente y nos mirará como si le habláramos de La Isla de Guilligan. Y conste que era lo más ràpido para mandarnos una razón por escrito. Hoy, apenas la justicia los usa. Guarde uno, en unos años podría valer una fortuna.
En 1968 el hombre llegó a la luna y la humanidad se asombró. El primer paso de Amstrong lo vimos en vivo y en directo. Ahora, en cualquier lugar de la tierra, una persona se puede ver y conversar con otra. Basta un computador, cámaras web y, por supuesto Internet.
La vuelta al mundo en 80 días. Si Julio Verne estuviera aquí. Un click y en apenas unos segundos sabemos las desventuras de Blair, la última amenaza de los Ayatollas, vemos el tráfico de una calle en Oslo, o asistimos a una videoconferencia en Bruselas.
Se puede mercar desde la casa, disfrutar la última película en cartelera, votar en un reality, encontrarse con viejas amigas, como la HJCK, hoy perdida en ese inmenso mundo, e incluso, como Bond, James Bond, podemos vigilar nuestra casa desde cualquier lugar de la tierra.
Nada le está vedado. Podemos conocer a todo el mundo y hacer lo que nos plazca sin que nadie sepa nuestra identidad. Porque eso somos, apenas una borona que a nadie le importa. Solos, más solos que nunca, en medio de una muchedumbre. Paradojas de la vida.
Pero también surgen milagros. Personas que nunca se han visto, que viven tan lejos unas de otras que posiblemente nunca se verán físicamente, un día se encuentran en la red, se vuelven amigas, unen sus esfuerzos y contra todos los pronósticos, le dan vida a sus sueños. equinoXio es un ejemplo.
¡Feliz cumpleaños Internet!