
Luego de un terremoto, dos amigos conversan:
- Sufrió mucho tu casa?
- No, se cayó de una.
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 12:42 AM PDT
No Comments »

Ante el asesinato de un bebé ordenado por su propio padre en la población de Chía, región centro de Colombia, las reacciones de la gente no han tardado. Bueno es saber viva la sensibilidad social ante algo tan deplorable, pero nos sobresalta a muchos el tono violento y pendenciero en el que el común de las personas se han manifestado al respecto. Parecería ser que la principal preocupación radicara en que el infausto suceso quede vengado con igual o mayor sevicia a la empleada por los asesinos que perpetraron el atroz crimen del infante. Lincharlos o torturarlos son la petición común.
En un país donde demostradamente la vida vale tan poco y diariamente se llevan a cabo homicidios insólitos por causas inverosímiles, no debería sorprender el que se quiera oficializar la pena de muerte como castigo al criminal. "Si usted asesina, nosotros lo asesinamos", y al final todos estaremos untados de sangre hasta el cogote.
En una época de delación y recompensas como la que vivimos, y cuando se gobierna y administra justicia con
grandes incentivos hacia estas arcaicas prácticas, es imposible que la justicia dirija su acción al cuidado y sanación de la sociedad y sus miembros, como es el deber ser de esta. Nuestra justicia se torna a cambio en una espada de Damocles que se cierne amenazadora, aunque inoperante, sobre la testa de quienes infrinjan la ley y, claro, no tengan poder suficiente para burlar sus normas y hasta sus veredictos.
Quedamos sin palabras ante casos como el del pequeño de Chía, pero también sin mucha visión de futuro para un país que pierde cada día más sus valores fundamentales, en la interminable comedia del “yo soy bueno, los malos son otros. Matémoslos.”
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 1:32 AM PDT
14 Comments »

Y dijo la nube: "Yo veré".
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 11:54 PM PDT
8 Comments »
El domingo pasado, en un reñido partido, un famoso futbolista fué golpeado brutalmente por un contrario. Tras recibir tremendo puntapié en su pierna, el hombre cayó tendido y todos pensaron que se había fracturado el peroné…pero no.

SC
http://es.facebook.com/people/Titere_Sin_Cabeza/643142639
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 1:16 AM PDT
3 Comments »







Julio 20 de 2008 12:00 m. / Cercanías de la carrera 7a con Calle 127, Bogotá D.C.
Marchas como la de ayer o como la del pasado 4 de febrero me dejan varias reflexiones. En primer lugar, el espíritu de solidaridad de la gente se aviva y se manifiesta con fuerza en contra de algo tan horripilante como es el secuestro, para el caso de la primera, o en la segunda, para acallar la brutal acción de un grupo narco terrorista que poco y nada atiende a estos reclamos colectivos, pese a que dice representar a los colombianos. Tal vez eso es lo destacable del hecho. De otra parte, participar, expresarse, tomar partido y dar un paso adelante siempre serán mejores actitudes que la indiferencia y la apatía.
Pero ¿hasta qué punto esa masa informe de camisetas blancas no está sirviendo a los intereses ocultos de otros, homogenizando el pensamiento colectivo, validando la permanencia de un régimen guerrerista o convirtiendo en carnaval algo que no lo es propiamente? Claro que es mejor reír que llorar, pero hay momentos y formas.
Alguien muy apreciado decía hace algunos días en este mismo medio que el pueblo no existe. Y entonces ¿de qué se llenan las calles cuando se hace un llamado a marchar sino de pueblo? Es justamente la noción de ‘pueblo’ aquella de la gran masa obediente a unas consignas, la que aprovechan los políticos, unos y otros, para calibrar su poder. Nos creemos ‘la gente’, pero así es como funciona en la práctica. Poco tiene de coincidencia la presencia de Uribe en Leticia (el estratégico trapecio amazónico) y la astuta manera como su gobierno ha capitalizado el sentir popular frente al cinematográfico rescate de diez y seis rehenes (
incluido mi muy ilustre amigo, don Títere Sin Cabeza).
Con todo esto, pienso que los colombianos debemos irnos resignando a otros cuatro años de seguridad democrática y a escuchar a Lina decir que no está para nada de acuerdo en que su marido siga siendo el presidente de esta alegre patria.
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 3:42 PM PDT
8 Comments »

Sentido Común se ha unido a esta cadena humana
Ahora Sentido y Antitaurinos son amigos
Sentido ha enviado una invitación a unirse al grupo "Abolamos la tauromaquia en Bogotá"
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 9:31 AM PDT
4 Comments »
Una noble causa se convierte para muchos en un lucrativo negocio y para otros en la oportunidad de ponerse a tono. En Colombia, un joven internauta tuvo la idea de congregar al país, al menos a 1 millón de personas, para que marcharan unidas contra los genocidas autodenominados FARC. Pronto el llamado se regó como pólvora y en breve
el movimiento alcanzó pronto un nutrido número de seguidores. Comenzaron las
posiciones alternativas y eso es sano. Comenzaron las
posiciones contrarias y eso es normal. Comenzaron las ventas de artículos conexos como camisetas o banderitas, y eso sería lógico si se hiciera para fortalecer la causa. Pero inevitablemente lo hacen negociantes que todo lo convierten en feria mercantil.
Ayer, en un soleado viernes, las vías de Bogotá se vieron inundadas de vendedores de camisetas alusivas a la marcha del 4. Por simple curiosidad, porque en efecto jamás uso esos uniformes que se imponen en actos como el del lunes, pregunté el precio y me encontré con que la misma camiseta valía entre diez mil y veinte mil pesos, dependiendo del sitio, del vendedor o, en últimas, del marrano, como se dice vulgarmente. El costo de la camiseta, ya estampada y con bolsa, oscila entre los dos mil quinientos y tres mil pesos. El vendedor ambulante dice comprarla por siete mil e intenta ganarle desde un aceptable 30% hasta un usurero 150%.
Apoyo la marcha, y tengo la intención de salir a la calle ése día porque siento que es hora de vencer la indiferencia y manifestarnos ruidosamente, esta vez contra las FARC, mañana contra los paras, los parapolíticos, los corruptos o cualquier otra plaga de esas conocidas, y finalmente aceptadas por nuestro silencio. Pero reprocho que hasta causas como estas reflejen la idiota sociedad de consumo en que nos encontramos inmersos. Valores como la paz o el respeto a la libertad y a la vida se confunden con un mezquino mercado persa, donde todo tiene un precio (o varios) y todo es comercializable. Se que es una realidad, pero no lo compartiré nunca.
Recuerdo siempre el día del entierro del asesinado Jaime Garzón. Asistí a la plaza de Bolívar por necesidad invencible, pero salí despavorido de ella ante el acoso de los vendedores de Bon Ice con su pingüino gigante, los vendedores de banderitas de Colombia y el gritico en el oído “¡Chicharrón toteado, chicharrón toteado!”
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 1:00 PM PST
1 Comment »
Yo mismo inventé su nombre un día. Ahora que no está recordé que esta amistad se inició a punta de mensajitos cortos, como fue siempre nuestra comunicación. Comentarios profundos e inteligentes, sin la pretensión intelectualoide de muchos. Solo lo esencial. Ella me hacía sentir acompañado aunque jamás nos vimos. Ni siquiera en foto. Una taza de café cada mañana me aguardaba siempre por ahí. Ahora solo el humo de su recuerdo. Podría revisar los muchos correos que en todo este tiempo nos cruzamos para descubrir de pronto la razón que la llevó de vuelta al limbo. Se esfumó. ¿Dónde está? Abrigo la posibilidad de tomar su café nuevamente. Abrigo la oportunidad de que regrese un día. Abrigo. Dulce abrigo.

Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 8:03 AM PST
8 Comments »

Señor don Carlos Arturo Giraldo Aragón,
Alcalde Popular del Municipio de Pitalito, Huila:
Reciba usted, y por su digno conducto
Reciban todos los habitantes del Valle de San Juan de Laboyos,
Mi más sincero saludo de comienzo de año,
Deseándole a su excelencia, como a todos los demás laboyanos,
El mejor de los años, el más fructífero, el más ameno,
El más cordial, el más próspero,
Y por qué no, el más sexi de los años.
Al señor cura párroco mi más elevada y emocionada voz de aleluya,
Que desde su púlpito se avive la fe del pueblo opita.
Al Jefe de la Policía, gran Militar de la Patria,
Que sus operativos excluyan cualquier falso positivo, ¡ar!
A los concejales de la amable ciudad de Pitalito,
Que su sabiduría produzca grandes Acuerdos para un mejor mañana.
Al señor Registrador, tío de la Gran Bailarina,
Que su despacho registre los mejores momentos de la comunidad.
A los señores comerciantes, piedra fundamental de la economía,
Que en sus anaqueles nunca falten los apetecidos bizcochitos de achira.
A los abnegados agricultores de los campos laboyanos
Que guayaba, caimo y guama,
Así como café, frijol, maíz, caña panelera, tomate y granadilla
Siembren, cultiven y recojan a granel este año.
- Compadre, ¿está fresco el día?
- Claro compadre, ¿no ve que es de hoy?
Publíquese en letra de estilo
Sentido Común
Dado en Bogotá, a los 12 días de enero de 2008
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 12:50 PM PST
5 Comments »
Bogotá, diciembre de 2007. Nunca me ha contagiado realmente el espíritu navideño. Es más, con el paso de los años le he cogido tirria a estas fiestas. Mi furia comienza por octubre, cuando aparecen en Bogotá los primeros árboles con bolitas de colores, falsos muñecos de nieve de icopor en las vitrinas de alguno que otro almacén, y todo tipo de pendejadas alusivas en las puertas y ventanas de algunas despistadas familias, en cuyas casas se funden afanosamente el
halloween y el
Merry Christmas. El Concejo de la ciudad debiera aprobar un Acuerdo en cumplimiento del cual se impusieran ejemplarizantes multas a quienes hagan el árbol antes de la llegada de la Navidad, es decir el
día de las velitas, a lo sumo.
Poco a poco la temperatura navideña va en ascenso. Eso echan pólvora venteada (fuegos artificiales) y las calles se hacen (más) intransitables, pues todos quieren ir a dar la vueltica por la ciudad para ver ‘cómo les salió este año la iluminación’. Le meten bufanda, chal y pañuelo en nariz, como hace la gente a la salida de cine en Bogotá, nunca he sabido por qué.
Voy a confesarles algo: lo único que me agrada de la Navidad es la música, la cual lastimosamente empieza a sonar también tempranamente en emisoras y centros comerciales. Pues bien, por considerar que no es justo mirar solo lo malo y desprestigiar la época más alegre del año para la mayoría de los niños (y sigo siendo uno), a continuación abro este espacio para que los lectores nos digan cual es, a su modo de ver, la canción de navidad que mejor encarna estas fiestas, sin importar el género musical. Pueden hacerlo mediante un comentario o escribiendo al correo electrónico
navidad.musical@gmail.com . Aspiramos contar al final con una selección de las canciones de fin de año más populares. No daremos premios ni nada. Es la mejor manera de celebrar con ustedes este tormento anual.
*********************************
COMPLACENSIAS MUSICALES
1. He aquí los juguetes…¡para que dejen jugar al Gerente!
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 12:34 AM PST
14 Comments »
FOTO TOMADA DE INTERNET POR SENTIDO COMÚN (SIN ANIMO DE LUCRO)
De cierto modo, un post es como un mensaje dentro de una botella, en la mitad de un enorme océano. Botella que flotará al garete por la Internet, buscando islas habitadas en las que su contenido pueda ser leído mientras se encuentre vigente.
¿A quien le hablamos cuando escribimos en un blog? "A todo aquel que quiera leernos", sería la respuesta. La verdad, no tenemos ni idea de quien nos lee. Pero igual escribimos. Porque, digamos la verdad, lo hacemos más por nosotros que por ellos. Tenemos palabras, frases e ideas que debemos exteriorizar para aliviar la carga emocional que produce el ejercicio diario de pensar.
Podemos expresar opiniones, como podemos tratar de informar de un suceso, en un mundo plagado de opinadores y de noticias. Igual, podemos echar el cuento de algo que nos sucedió o nos soñamos, en un mundo plagado de cuenteros y cuentistas. Todo es válido y posible aquí. Y está al alcance de quien lo quiera hacer.
¿Un oficio, o una distracción? Aunque se convierte en lo primero, es más la segunda. O al menos debiera serlo. Nadie hace de blogger porque le aburra o le toque. Al final termina convirtiéndose en una enfermedad casi incurable, como les consta y les sucede a varios de mis amigos equinoXios.
¿Pertenece a alguien la blogosfera? A nadie y a todos. Su material se aproxima a un bien colectivo, aunque amenazado poco a poco por las leguleyadas de quienes todo lo quieren convertir en propiedad privada, y de quienes todo lo quieren ver restringido por leyes y normas, innecesarias las más de las veces.
Entender el medio es interpretar correctamente el carácter de la blogosfera, sus necesidades, sus alcances, sus licencias y sus limitaciones. Aunque manejamos texto, hipertexto y material audiovisual en multimedia, no estamos nadando en la gran prensa, no estamos haciendo un diario ni una revista, no trabajamos en una emisora de radio ni en un estudio de televisión. Solo publicamos material para un blog en la red de redes.
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 12:31 AM PST
10 Comments »
Fundamentalmenten, un blog es un espacio de expresión y desahogo. A mi modo de ver, equinoXio es un agrupador de blogs y blogueros, abierto a casi todo tipo de manifestaciones, donde las partes pueden interactuar, como en efecto lo hacen. Desde la pluma del escritor hasta el mensaje del comentarista, todo nuestro material gira en torno a visiones de la realidad subjetiva de quienes participan en este experimento, presentadas de muy variadas formas.
Con el paso del tiempo,
equinoXio se ha venido constituyendo en una verdadera comunidad virtual, en la que conviven distintos puntos de vista, y un creciente número de colaboradores. Desde la idea de la
casa tomada a hoy, adentro y afuera han sucedido muchas cosas, a las cuales los lectores no han sido ajenos. Incluso, ya se podría hablar de participantes que no de lectores. Valdría la pena entenderlo así, para permear nuestro cuartel editorial, actualmente tan blindado como el de cualquier medio tradicional.
equinoXio no es propiedad privada, le pertenece a quien quiera pertenecer a él. Es el carácter mismo de la blogosfera en su origen. En ése orden de ideas, la puerta de la casa debería estar abierta o las ventanas dejar ver más.
En un blog no caben los editoriales ni los artículos firmados por el colectivo. Aquí el colectivo es precisamente el medio, incluyendo fundadores, colaboradores, lectores, comentaristas y hasta
trols. En un ámbito como la Internet, que rompe con el acartonamiento de los libros, la radio, la televisión o la prensa escrita, McLuhan estaría viendo hoy consolidada su visión de la
aldea global.
Aquí nadie paga, aquí nadie cobra. Este hecho facilita el que los cibernautas expongamos nuestras verdades de una manera libre y espontánea, convirtiéndose el blog en una prolongación de nuestros sentidos, expuesta a los ojos de muchos y de cualquiera que desee recibir el mensaje. Con la posibilidad de comentar lo recibido, el receptor puede convertirse inmediatamente en emisor. Y lo hace muchas veces. Para mejorar esta dinámica en los foros de opinión, es preciso mantener un tono potable a los demás, y que incite a una participación más masiva.
La búsqueda de una segunda generación del foro de opinión podría ser, a mi modo de ver, el siguiente reto de equinoXio. Quizás pueda parecerse mucho a la idea que Marsares tenía en nuestros comienzos sobre el Convite…
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 12:15 AM PST
11 Comments »

*
“Solamente cuando hubo terminado la labor de asepsia, Mesten regresó a la improvisada estación solar, cargado con los aparejos de caza que ese día halló entre los restos calcinados de la nave. La Sponk V estaba considerada por los expertos como el mejor artefacto intergaláctico jamás construido por la inteligencia artificial. Los androides liturianos, esas asombrosas criaturas que ahora dominaban la vía láctea, desde Orión hasta Nenúfares 831, habían alcanzado un alto nivel tecnológico y un descomunal poder en el universo.
- Démonos un compás de espera, que pronto llegarán las ayudas y entonces podremos salir a la superficie, sin riesgo de ser transmutados por los liturianos – increpó Mesten a los demás miembros de la tripulación, quienes yacían casi inmóviles bajo los sobres térmicos que impedían que la sofocante onda calorífica tostara sus pieles, causándoles quemaduras irreversibles. - Nadie debe desactivar la válvula de sello epóxico de su sobre por ninguna razón.
- Capitán, las algas están agotándose y el agua anhídrica comienza a dar muestras de contaminación. Tenemos a lo sumo 3 o 4 semanas de provisiones, luego seremos devorados por las criaturas que nos acechan desde nuestra llegada a este maligno lugar… - observó el contramaestre Fuchs.
- Señor Fuchs, le pido que evalúe la posibilidad de usar rayos catódicos para purificar de nuevo el agua. El campo de vacío permanece estable desde el accidente. Es posible que funcionen en gravedad 0 – aseveró Mesten, en tono poco convincente.
- Lo intentaré al despuntar el alba, señor. Entre tanto seguiremos economizando las pipetas de oxígeno – respondió el contramaestre, resignado a su suerte.
Pocas esperanzas abrigaban los 23 únicos sobrevivientes de la hecatombe cósmica a la que precedió la decisión de Turión de atacar la central de inteligencia de los liturianos. Como un castillo de naipes, las bandas elípticas de la resistencia humana se fueron derrumbando una a una.”
**
En esta lectura de una amarillenta novela en edición de bolsillo se hallaba concentrado Rigoberto, cuando los agentes de la DIJIN irrumpieron en la habitación del inquilinato en el que residía desde hacía cuatro días. Don Rigo, como se le conocía en la Calle del Cartucho, había abandonado su oficio de jíbaro, para dedicarse “por unos días” a la atención de su novedad de salud, un tumor maligno alojado en el páncreas. Los pocos días que le quedaran de vida no serían desaprovechados, al menos mientras pudiese mantener su estado de conciencia. Los miembros de la ley destrozaron inclementemente sus escazas pertenencias, en busca del material de intendencia, robado del Batallón Guardia Presidencial, a escasas cuadras de su nuevo albergue. Don Rigo se convirtió en el sospechoso número uno, y sus libros de ciencia ficción quedaron confiscados como evidencia de su dedicación a labores terroristas, calificadas así por el régimen de la Seguridad Democrática.
La brutalidad policiaca terminó con las valijas personales del pobre hombre, hacinado por necesidad en uno de los tugurios más peligrosos de la ciudad, foco de vicio y delito. Ahora pasaba a ser el responsable intelectual de un golpe asestado por otros a las entrañas mismas del Palacio Presidencial. En la calle contigua, vagabundos de la noche quemaban llantas para impedir su propio congelamiento, efecto de las terribles heladas que se hacían sentir ya hacía seis años en toda la sabana de Bogotá, como efecto del calentamiento global que desde finales del siglo XX asolaba al planeta Tierra. Era el año 2015 y nada parecía dar muestras de mejoría en aquel mundo que poco a poco era consumido por la acción depredadora de su especie dominante, la raza humana.
***
Cuando Merlín Sarmiento terminó de escribir este párrafo de su quinta novela, estaba convencido de que algún día sería reconocido como ‘el profeta de los tiempos’, en aquella Bogotá de los años 50’s, pero sobre todo, de que por fin una obra suya sería publicada y vendida, lo cual marcaría el final de su precaria situación financiera.
De 41 años, cajero auxiliar del Banco de Londres y Montreal, vestido de paño negro y raido, Merlín sostenía con su escaso ingreso a una familia compuesta por su esposa Elena, sus cinco hijos, un gato negro y su suegra, doña Saturia, mujer robusta y de pelo en lunar carnoso, quien en ocasiones parecía ser la dueña de casa y hasta de la propia pobre vida de Merlín. Casado desde los 19, su único espacio personal desde entonces era el Café el Automático, donde compartía solitario los 20 o 25 minutos que le robaba al día, al salir del banco, y antes de llegar su casa para escuchar los problemas del diario vivir y soportar las frases sarcásticas de doña Saturia.
El Automático era pues su refugio, su oasis espiritual. Tenía lo que duran un tinto y un cigarrillo para escuchar desde su pequeña mesa las conversaciones y tertulias de otros, así fuera en breves capítulos diarios, los cuales iba grabando en su memoria e hilvanando en su mente, como una gran colcha de retazos, de la que luego salían las líneas de inconclusos relatos, que poco a poco fue integrando en un gran manuscrito que convirtió en cinco novelas, todas inéditas por ausencia de un editor que creyera en su relativo talento para escribir.
Bogotá, llamada abusivamente la Atenas suramericana, era una ciudad culturalmente limitada. Pocas eran las casas editoriales y ninguna la que tuviera en cuenta solicitudes como las de Merlín para publicar una obra literaria de su estilo. Esa tarde en el café, el hombre se encontraba absorto en sus pensamientos, tratando de armar un discurso introductorio para presentarle a don José María Venegas, gerente de Editorial Nuevo Mundo, su obra culmen, “El Juicio Final”, la cual reposaba en el cartapacio de sus escritos, anidado secretamente en el desván de su humilde casa en arriendo, en el barrio Santa Bárbara, entonces el límite sur del centro de la ciudad.
Ese 17 de abril de 1952, Merlín entró a su casa y se encontró de frente con doña Saturia:
- Con que en eso es que gasta el tiempo el señor cuando no lo vemos. Escribiendo pendejadas y cosas sucias. Desde hoy va a coger juicio ¿verdad?
- De qué me habla, doña Saturia – respondió nervioso Merlín.
- ¿De qué? De esos panfletos que le encontré en el desván. Algún día teníamos que asear ese lugar y fue hoy. Ha quedado limpio, no vuelva a guardar basura allí.
Una fina columna de humo azul se alzaba perezosa en el patio posterior de la casa, junto al brevo, lugar donde los Sarmiento solían quemar parte de su basura, especialmente papeles y cartones.
****
Terminando de escribir lo anterior, Miguel Olarte teclea Control Del y envía a la papelera de reciclaje el trabajo de casi 1 hora en su portátil, material que pensaba postear en el blog, pero que al final ya no quiere. Viene pensando hace días en escribir algo distinto a lo de siempre, para ver si logra encontrar ojalá nuevas personas que lo lean, y dejar de lado a sus frecuentes trolls, personajillos de la blogosfera que han visto en sus escritos un buen lugar para derramar la hiel de sus corazones. Para Miguel, Internet es un medio de relajación que a ratos se le ha convertido en fuente de mayor stress.
Indignado por los agresivos e irritantes posts de un reconocido blogger, y especialmente por un cínico comentario de éste, Olarte ha caído un día en la tentación de editar las palabras del susodicho, y finalmente las ha sacado a la luz, dándoles el significado opuesto de lo que el malquisto blogger comentaba. Divertido solo hasta ahí.
Su picardía desencadenó toda la ira contenida de algunos navegantes de la Internet, en buena parte personas reprimidas, amargadas o que ven la red como un medio más formal de lo que en realidad es. Ante el escándalo desencadenado, Olarte tomó la decisión de borrar definitivamente el comentario editado, aunque hubiese sido mejor idea dejar los dos comentarios, el original, venenoso y tozudo, y el editado, divertido y burlón, como un día se lo recalcara su amigo Dito en un chat.
Con posterioridad, el cibernauta ha sido víctima de los crackers, ha recibido insultos a diestra y siniestra, ha tenido que morderse la lengua para no responder más infamias y ataques, sobre todo, porque no tiene caso tratar de explicar algo así. Lo hizo y ya. Y lo volvería a hacer, si no afectara a otros. Pero los afectó.
Hoy solo piensa en seguir escribiendo, encontrando personas con quien intercambiar opiniones, pero sobre todo, manteniendo la paz que finalmente encontró en Papeete, a donde viajó en plan de reflexión, tras la muerte de su amigo Julio. A su regreso le siguen llegando los trolls como moscas, fastidio del que quisiera sacudirse. Por eso trata seguido de escribir cosas diferentes, que le lleven a otro lugar y a otras gentes. Pero siempre termina borrando lo escrito. Es ya una maña suya que otros ni entienden, ni aceptan. Internet o morir.
Adenda.
Fecha de este post: domingo 18 de 2007, a las 14:53 p.m. hora colombiana (Inmóvil)
Pero ¿y si me diera la gana cambiarla? No se puede y no lo haré, porque si vuelvo a alterar una fecha me botan de equinoXio. Como no quiero que me pase eso, sino irme cuando se me antoje (porque ese defecto también tengo), no tocaré más ni la fecha ni el tema. Solo quiero hacer claridad, como se lo he manifestado a la Madre Superiora antes, que si lo hice alguna vez no fue con el fin malévolo que se interpretó. Lo que sí pido es que no me dejen los comentarios abiertos, porque espantar moscas es aburrido y quita tiempo.
Sentido Común
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 2:53 PM PST
5 Comments »
Electo el nuevo alcalde de la ciudad y decantados los hechos políticos que precedieron su elección, el tema sobre el tapete es el cumplimiento de su programa de gobierno, dentro del que se destaca, sin lugar a dudas, la primera línea del Metro de Bogotá, del que muchos hablan, pero pocos conocen.
Innumerables estudios de factibilidad y trazado se han realizado desde hace más de tres décadas, ante la necesidad de la ciudad de contar con un sistema de transporte masivo a la altura de los estándares mundiales en materia de movilidad, de los cuales nos alejamos cada día más, a punta de tanta buseta, colectivo y ejecutivo, a cual más de humeantes. Un prolongado presente que debemos relegar al pasado, superando, de una vez por todas, la increíble resistencia de algunos ciudadanos al progreso de la ciudad, al logro del principal aporte del Metro: mayor calidad de vida.
Pronunciada la palaba movilidad, aclaremos al lector neófito que este término, tan en boga últimamente, encierra un concepto mucho más amplio y complejo que la palabra transporte; mientras transporte se refiere cuantitativamente al medio, movilidad tiene una connotación más cualitativa. Existe prácticamente una ciencia alrededor de la movilidad, la cual se encarga de estudiar los desplazamientos urbanos e interurbanos, los medios y las frecuencias con que los habitantes de una ciudad se movilizan hacia sus destinos para realizar alguna actividad específica, y las condiciones y tiempos en que ello ocurre. De este modo se estructura y articula un sistema masivo de transporte con todos los sub sistemas que complementan al Metro, donde Transmilenio sería una arteria alterna, lastimosamente no muy bien planificada con respecto al Metro, pero si un complemento de buena calidad, susceptible de mejoras.
Contexto mundial
La palabra metro es una abreviación de tren metropolitano, y tiene su origen justamente en la popularización del sistema férreo y su adopción como sistema de transporte entre cercanías y al interior de la ciudad. El Metro no es un sistema nuevo, ni mucho menos. El de Londres, cuya primera línea se inaugura en 1863, puede considerarse el primero del mundo, siguiéndole en antigüedad los metros de casi todas las capitales europeas, construidos durante el siglo XIX y comienzos del XX. Quizás los metros de Londres, París (1900) y New York (1904) sean los más emblemáticos del mundo, aunque en volumen de pasajeros transportados le superan los metros de Tokio, Moscú, Seúl y Ciudad de México.
La entrada en servicio de los primeros Metros marcaría el inicio de una nueva cultura del transporte, en la cual se movilizan millares de pasajeros por hora, con un gran nivel de eficiencia y seguridad. A lo largo del siglo XX, poco a poco las grandes urbes de la tierra terminan adoptando esta modalidad de transporte, ya sea subterráneo, por superficie, elevado o mixto.
La primera ciudad hispanoamericana en contar con un metro, el Subte, es Buenos Aires (1913), antes incluso que Madrid (1919) y Barcelona (1924). Ciudades como México D.F. (1969), Sao Paulo (1974) y Santiago de Chile (1975) disfrutan hoy de un sistema de Metro bien consolidado, a las que le siguieron Belo Horizonte, Brasilia, Recife, Porto Alegre, Guadalajara y Caracas en los 80’s, y Monterrey, Medellín y Lima en los 90’s y comienzo del presente siglo, junto con Salvador (Brasil), Valparaíso, Concepción, los Teques, Valencia, Maracaibo, San Juan de Puerto Rico, Santo Domingo de Guzmán. Bogotá, con más de 6 millones de habitantes, es la gran ausente.
Planificación y movilidad
El Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá (2000) establece la que deberá ser la primera línea de Metro, que consta de 29.34 kilómetros de línea férrea, 24 estaciones de pasajeros, dos patios talleres y un conjunto de sistemas de soporte de energía, señalización, y telecomunicaciones. De acuerdo con este Decreto local de obligatorio cumplimiento, la primera línea del Metro se desarrollará en dos etapas, durante un período de 9 años, contados a partir de la aprobación del POT (año 2000). Toda vez que las dos Administraciones que sucedieron a la de Peñalosa no adelantaron los estudios necesarios para iniciar las obras, en 2009 no estará lista la primera línea, pero aprovechando la voluntad política del nuevo alcalde, la ciudad estará avanzando en el camino de tener un decoroso sistema integrado de transporte. El primer paso será la gestión de los recursos necesarios, en la cual ya ha habido importantes avances, sin aún comenzar el gobierno de Moreno. Seguirán los estudios de factibilidad y técnicos, que en parte serán actualizaciones de otros ya realizados antes.
Existe alguna inquietud por el sistema escogido y por los corredores que serán utilizados por este proyecto, pero si para la movilidad existe una ciencia, para el Metro existe toda una industria especializada, capaz de planificar, diseñar y construir sistemas apropiados y eficientes, como lo es la última línea del Metro de Santiago de Chile, cuyo costo por kilómetro resultó comparativamente menor que el valor de un kilómetro de Transmilenio. El gran reto de la Administración Moreno será estudiar apropiadamente estas variables, para adoptar lo que mejor le convenga a la ciudad, incluidos por supuesto, los aspectos financieros y contractuales.
Todo ciudadano puede y debe constituirse en veedor de este gran proyecto; pero antes resulta muy importante que comencemos a pensar en grande, sin mezquindad ni complejos tercermundistas, partiendo de la convicción de que mañana podremos contar con este generador de calidad de vida, que pondrá por fin a Bogotá a la altura de cualquier capital del mundo de hoy, un metro más cerca de las estrellas.
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 12:03 AM PST
13 Comments »

Me encontré
en cierto blog un listado de esos que publican frecuentemente las revistas Carrusel o Cromos, el cual me llamó la atención porque resume el pensamiento de una mujer muy típica, aquella que clasifica a la gente mediante listas, tests o frases idealizantes. Me pareció oportuno sacar a la luz pública mi versión masculina y generalizante de la lista sobre lo que queremos los hombres de ellas. Aquí va, mujeres:
- Una mujer que no tenga otro hombre, (u otros), que nos ame de verdad y que no busque en nosotros protección, como si fuésemos su papá, ni nos trate como a un hijo.
- Una mujer que no se crea bruta.
- Una mujer que le importe saber qué cosas nos gustan, aunque sea solo por saber.
- Una mujer que no piense que los planes son solo inventiva del hombre y que no se frustre si nos parece aburrido el que nos propone.
- Una mujer que se preocupe por verse bien, pero que no viva esclava de la belleza, porque la mujer que nos gusta, siempre nos parecerá bella.
- Una mujer que no esté esperando más de nosotros, de lo que somos, como por ejemplo, que siempre sepamos lo que les pasa, cuando en realidad casi nunca lo sabemos.
- Una mujer que no dependa de nosotros por cosas materiales, como regalos o dinero.
- Una mujer que entienda que no somos buenos para recordar fechas, porque las cosas nos importan desde otro ángulo.
- Una mujer.
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 11:38 PM PDT
3 Comments »

NOTA A LOS LECTORES: Con motivo de la corrida de hoy domingo 27 de enero de 2008 en Bogotá, en la cual el matador de vida César Rincón continúa con su lucrativo retiro de los ruedos, en los que se ha ganado la vida a costa de la muerte de inocentes animales, reproduzco la siguiente entrada, publicada en septiembre 24 de 2007, cuando esta patraña de la despedida comenzara en Barcelona. Lo hago de todo corazón para elevar mi voz contra esta atrocidad que algunos ven normal y siguen patrocinando. De este modo me uno con orgullo, respeto y admiración a mi hijo, quien en estos momentos protesta en la plaza contra la matanza anunciada para esta tarde. SENTIDO COMÚN.
Luego de varios años de torturar y asesinar a innumerables toros a lo largo y ancho de los pocos países que en el mundo aún permiten el salvaje espectáculo de la ‘fiesta’ brava, el colombiano César Rincón ha decidido retirarse de su oficio de matarife profesional, y lo ha hecho en una ciudad poco taurina, como es Barcelona, pero donde de todos modos los asistentes, a la mejor usanza del circo romano, han ovacionado sus últimas estocadas a dos animales criados específicamente para ser maltratados y degollados en público.
Celebremos que hoy hay un torero menos, pero no olvidemos que quedan muchos. Mientras esto suceda, cientos de animales inocentes serán vendados y golpeados en la oscuridad de un callejón, les será clavada una puntilla en su lomo para disminuir su fuerza natural, y una vez en el ruedo serán objeto de banderillas (incluso con pólvora) puestas por animalitos de dos patas, recibirán la puya de una larga vara propinada por un animal gordo subido en un caballo, y finalmente su garganta será atravesada por una larga y filuda espada, acto que celebrarán los animales asistentes, ebrios de manzanilla, quienes podrán llegar a pedir que le corten algunos miembros al toro, en señal de satisfacción con la matanza.
¿Alguien sabe que hicieron los toros para merecer esta muerte? Yo aún no lo entiendo.
Recomendar esta entrada Posted by Sentido Común as Homo Urbanis at 9:00 AM PDT
32 Comments »