“Presencias”
"En una oportunidad, hace muchos años, yo comenzaba a dar un curso de parasicología y metafísica en 10 charlas, en la conocida Casa Guipuzcuana, de la Guayra, Venezuela, la cual data de la época de la Colonia. Durante la primera charla, esa noche yo estaba de pie y, en un momento dado, me fui hacia adelante, perdiendo el equilibrio, y di un paso para no caer. Me quedé unos momentos confuso y no recordé de que estaba hablando ni lo que iba a decir. Fue una experiencia muy peculiar, extraña.
Después que terminó la charla, una de las participantes, una señora de cierta edad a la que yo conocía, y que tenía una merecidos dones de clarividencia se me acercó y me dijo que un ser enorme, casi como un oso, me había empujado cuando yo iba a decir algo importante, ellos no querían que se dieran aquellas charlas allí. "A los seres de las tinieblas no les interesa que las personas sepan" fue lo que me dijo. Yo me di cuenta entonces de que no había "limpiado" la sala. A la charla siguiente, antes de empezar, pedí ayuda a los participantes y realizamos unos ejercicios de limpieza psíquica de ambiente y los problemas desaparecieron. Los seres de oscuridad fueron remplazados por otros seres de luz, según afirmó la vidente."
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