Mamá, soy Paquito… sí soy consumista
Columnas > La política en taconesPor Pilar Ramírez
jueves 15 de mayo de 2008 11:40 COT
En mayo es inevitable hablar de las madres, es decir, de las mujeres que han procreado hijos. En este mes, al hojear los periódicos se encuentran fragmentos de mundos distantes, aparentemente irreconciliables, aunque todos relativos al de las mujeres. La publicidad muestra un panorama almibarado y cursi, pero feroz en su afán de vender. Los anuncios presentan una gran variedad de productos a elegir, según el bolsillo, o dicho con más propiedad y realismo, según la capacidad de endeudamiento de los compradores, con lemas publicitarios que, para acabar pronto, equivalen a: “lo afectivo se demuestra en efectivo”. Viejas y nuevas frases se encargan de recordarnos que “madre sólo hay una” y que debemos agasajar a “la que nos amó antes de conocernos”. Los lemas publicitarios se han convertido en muletillas a las que se les atribuye una buena parte de la fuerza de venta.
Están las afirmaciones sobadas y trilladísimas como “Mamá, eres maravillosa” que usó un diario local, la variante de “Mamá eres una maravilla” que reviró una tienda departamental, sólo que sin la coma después del vocativo; “Este 10 de mayo ella no espera menos de ti…” para convencer de que la flores son una opción adecuada; “Sorprende a mamá en su día” de una empresa que consideró propicia la fecha para publicitar sus préstamos personales o “Mamá siempre sabe dónde buscar” escribió una conocida tienda xalapeña de artículos para el hogar en su intento de vender vajillas, cacerolas, cubetas y escobas para las progenitoras.
Algunas empresas quisieron hacer un juego de palabras entre los productos y su utilidad con los lemas de amor materno como “Mamá siempre cerca de ti” que manufacturó una empresa de teléfonos celulares; “Para mamá todo el amor y seguridad” de quien creyó que los neumáticos serían una excelente elección como regalo; “Tu cariño es toda una Victoria” dedicado por una empresa cervecera supongo que a las madres alcohólicas; “Una mamá siempre tiene el corazón más grande” aseveró una tienda de artículos deportivos quizá en referencia a las madres que hacen ejercicio cardiovascular y “Mamá vuela gratis” ofreció una compañía aérea, siempre y cuando la acompañe otro que sí pague.
Hubo lemas más crípticos, que seguramente los consumidores ya ni se tomaron la molestia de intentar descifrar, bastaba con que se oyeran chic, atrevidos o modernos. “Acelera tus impulsos. Gracias por darme tu corazón” señaló una empresa automotriz, se desconoce si en referencia a un posible trasplante en vista del aumento en los accidentes automovilísticos; “Sobran las razones” afirmó en sus anuncios una mueblería; “Queremos que toda mamá se sienta como una reina” dijo en esta guerra de lemas otra firma que vende autos, lo cual permanece como una incógnita si se confronta con las madres que pudieron haber recibido un coche como obsequio y una cadena de tiendas departamentales se permitió slogans todavía más conceptuosos y difíciles de entender como “Mamá al natural” y “Naturalmente mamá”.
La parte noticiosa se montó en numeralias que se han convertido en caballitos de batalla informativos. Desde que comenzó a comprobar que la información poco grata o conflictiva también vende –y mucho-, cada año se difunden datos en torno a la maternidad como la situación de las madres que purgan condenas en las cárceles mexicanas, el número de hogares que tienen a las madres como jefas de familia, la cantidad de madres solteras, las madres de pequeños con discapacidades, las condiciones adversas de muchas madres trabajadoras o la derrama económica que representa el festejo del 10 de mayo. Algunas de estas informaciones, trabajadas como “notas de color”, es decir, peculiares y atractivas, ocuparon espacio privilegiado en las primeras planas.
Por esos mismos días, en la segunda semana de mayo, se llevó a cabo en Xalapa el segundo foro regional sobre las reformas jurídicas en las entidades federativas para el acceso a las mujeres a un vida libre de violencia, convocado por la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las Mujeres. La reunión, en forma muy sintética, tuvo la finalidad de revisar cómo han sido los procesos de promulgación de leyes en la materia, qué estado guarda la emisión del reglamento respectivo y las acciones para impulsar la armonización jurídica que implica la realización de reformas legislativas a fin de que los ordenamientos legales de la Federación y de los estados sean congruentes con las leyes que protegen a las mujeres de la violencia. Participaron organizaciones de mujeres, titulares de institutos de las mujeres y diputadas –de diversa filiación política- de las comisiones de equidad y género de congresos locales, lo cual permitió ver que la cuestión de género está por encima de la militancia partidista y que muchas mujeres y hombres trabajan cotidianamente para lograr esta legislación que representa una base sólida de respaldo a las mujeres, con independencia de que las motivaciones de políticos y legisladores que han apoyado estas iniciativas sean de distinto orden: porque es políticamente correcto, para que no los tachen de misóginos, porque ha habido un trabajo muy consistente de grupos de mujeres, porque ha habido un compromiso genuino con la causa de las mujeres, para cumplir compromisos, en fin.
A la fecha carecen de esta ley ocho entidades. En algunos lugares, como Guanajuato y Querétaro, no parece haber condiciones que permitan vislumbrar su llegada en el corto plazo, a pesar de que sus congresos firmaron el “Pacto Nacional 2007 para la Igualdad entre Hombres y Mujeres”. En otros, se han tenido que salvar escollos como el amparo que promovieron algunos hombres en Monterrey en contra de la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia con el argumento de que era discriminatoria con los varones, según narró la ex fiscal para la Atención de Delitos de Violencia contra las Mujeres, Alicia Elena Pérez Duarte y que por fortuna perdieron. Esta información, de gran relevancia para todas las mujeres, no gozó del interés de los medios; como se dice en el argot periodístico “la colearon” y la pequeña nota que se le dedicó en algunos diarios se fue a las últimas páginas. ¿Será que les faltó un lema inteligente y provocador como los que venden ropa, autos, flores y aparatos electrodomésticos?
ramirez.pilar@gmail.com
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lunes 19 de mayo de 2008, 00:30 COT
Pense que nunca ibas a dejar de citar frases, jajaja